Un espacio para indagar y comprender los conceptos básicos de esta Progresión — no para hacer la tarea. Las actividades del cuaderno son para trabajarlas en el aula.

Toca cada tarjeta para ver la definición. Intenta recordarla antes de voltearla.
Toca una tarjeta para voltearla
La economía no siempre se definió igual. A lo largo de más de dos siglos, distintos economistas pusieron el énfasis en cosas distintas: la riqueza, el reparto, las decisiones individuales, la escasez...
Podría parecer que "economía" tiene un solo significado fijo, pero no es así. Cada pensador, según su época y su forma de ver el mundo, puso el acento en algo distinto.
Se considera que la economía nace como disciplina científica con la publicación de La riqueza de las naciones, de Adam Smith. Para él, la economía debía perseguir dos objetivos: dar a las personas un ingreso suficiente para vivir bien, y proveer al gobierno de los recursos necesarios para sostener los servicios públicos. En otras palabras, buscaba enriquecer tanto al pueblo como al Estado.
Para David Ricardo, el reto principal de la economía no estaba en generar riqueza, sino en cómo se reparte lo que se produce. Explicaba que lo generado por la tierra se divide entre tres grupos: los dueños de la tierra, los dueños del capital y los trabajadores. Entender las reglas de ese reparto era, para él, el problema central de la economía.
Otros economistas de la época, como Nassau Senior y John Stuart Mill, combinaron ambas ideas: la economía debía estudiar tanto la forma en que se produce la riqueza como la manera en que se reparte entre las personas.
Jevons cambió el rumbo de la disciplina en tres sentidos: llevó el análisis desde los fenómenos generales (lo que hoy llamamos macroeconomía) hacia las decisiones de personas y empresas (microeconomía); insistió en que las personas buscan maximizar su bienestar; y propuso usar las matemáticas para estudiar el comportamiento económico.
Alfred Marshall definió la economía como el estudio de las acciones humanas relacionadas con obtener y usar los recursos materiales necesarios para el bienestar. Sidgwick propuso una idea parecida, centrada en la producción, el reparto y el uso de bienes que pueden intercambiarse. Arthur Pigou, por su parte, ligó la economía a la parte del bienestar que puede medirse en dinero.
Todas las definiciones anteriores compartían algo: entendían la economía como el estudio de cierto tipo de actividades — producir o repartir bienes materiales. Lionel Robbins cuestionó ese enfoque. Señaló que existen actividades económicas que no tienen que ver con bienes materiales — por ejemplo, el pago que reciben los músicos de una orquesta — así que definir la economía solo por el tipo de bienes que estudia dejaba fuera cosas importantes.
En su lugar, Robbins propuso que lo esencial de la economía no es qué se produce, sino un aspecto presente en casi cualquier decisión humana: la escasez. Como los recursos son limitados y pueden usarse de más de una manera, las personas y sociedades tienen que elegir — y toda elección tiene un costo de oportunidad. Su definición, ya clásica, describe a la economía como el estudio del comportamiento humano frente a fines múltiples y medios escasos que admiten usos alternativos.
Esta forma de ver la economía tuvo tanta influencia que hoy se usa para estudiar no solo la producción y el comercio, sino también fenómenos sociales como el crimen o las decisiones familiares — como lo hicieron los economistas Ronald Coase y Gary Becker, ambos ganadores del Premio Nobel.
Paul Samuelson y William Nordhaus ofrecieron una definición que reúne las ideas anteriores: la economía es el estudio de cómo las sociedades usan sus recursos escasos para producir bienes valiosos y distribuirlos entre las personas. Esta definición combina la idea clásica de producción y reparto con el aporte de Robbins sobre la escasez — y es la que más se usa hoy en los libros de texto.
Ahora ponlo a prueba: lee cada idea y adivina de quién es.
Dos condiciones provocan el problema, y dos respuestas ayudan a enfrentarlo. Toca cada tarjeta para profundizar — para esta insignia necesitas explorar Recursos, Necesidades y Especialización (la tarjeta de Elección es para tu insignia de la Actividad 1.2).
Tarjetas exploradas: 0 de 3
La naturaleza, el trabajo, el capital y el tiempo no alcanzan para todo.
Las personas siempre desean o necesitan más de lo que pueden tener.
Como no se puede tener todo, hay que elegir — y elegir siempre cuesta algo.
Combinaciones distintas probadas: 0 de 3
Verificación rápida — contesta bien para ganar la insignia
Producir mejor aquello en lo que somos más eficientes, e intercambiar el resto.
Verificación rápida — contesta bien las 2 para ganar la insignia
El cuaderno trabaja producción, distribución y consumo. Aquí vemos el proceso completo — con dos ejemplos distintos, uno de manufactura y uno de servicio.

Toca cada ejemplo para ver por qué pertenece a esa rama.
Ahora el reto real: en la vida, micro y macro casi siempre aparecen juntos en el mismo caso. Lee cada situación y distingue ambos lentes.
Toca cada momento de la línea para ver de qué trata y quién marcó ese momento.
Las mismas 3 insignias de tu cuaderno de trabajo — aquí se desbloquean solas conforme demuestras que dominas cada actividad, sin que tengas que marcarlas tú.
5 de conceptos, 5 de situaciones reales y 5 de problemas para resolver. Sin calificación para el cuaderno — es solo para ti.